Menu

Participar es paz, sin Soberanía ni justicia social no habrá paz!

 

Declaración Política
Lanzamiento de Mesa Social para la Paz Región Centro Oriente
Arauca 15 de diciembre del 2016

En la ciudad de Arauca, en el colegio Cristo Rey nos hemos reunido más de seiscientas líderes y lideresas, representantes de las Organizaciones campesinas, comunales, obrero-sindicales, juveniles, estudiantes, indígenas, mujeres, LGTBI, afrodesendientes, defensoras y defensores de DDHH, organizaciones de víctimas, medios de comunicación comunitaria, culturales y artísticas, maestros e intelectuales, comunidades basadas en la fe y sectores políticos pertenecientes de la región del Centro Oriente de Colombia, para proyectar desde el marco de la Mesa Social para la Paz nuestras históricas reivindicaciones como procesos sociales y populares los esfuerzos nacionales que actualmente se vienen desarrollando en animo de lograr materializar la paz para nuestro país bajo condiciones de soberanía y justicia social.

Participaron en este espacio representantes de la administración departamental de Arauca, en cabeza del gobernador, de las alcaldías de Arauquita, Arauca capital, Tame y Cubará; representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de la Misión de Apoyo al Proceso de paz de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Defensoría del Pueblo y La Federación Luterana Mundial, quienes han manifestado públicamente su respaldo y compromiso con la Mesa Social para la Paz.

Así, considerando que la paz es una bandera histórica de los movimientos sociales y populares, en su contenido y alcance están presentes las aspiraciones históricas de justicia social y vida digna de los sectores populares consideramos:

1.- La Paz, es la realización plena de las condiciones materiales de existencia que posibilitan una vida en condiciones de dignidad y relación armónica entre los seres humanos y la madre tierra, la cual no es viable en un régimen que depreda y se basa en la explotación del hombre por el hombre, sojuzga y convierte cuanto existe en mercancía desequilibrando la armonía natural, bilógica y ambiental.

2. Que las mayorías que conforman nuestra nación ha sido históricamente excluidas de la toma decisiones, lo cual ha relegado la soberanía nacional y los intereses del pueblo colombiano en beneficio de los intereses del capital nacional y trasnacional, en detrimento de las condiciones de justicia social y de vida digna de las clases populares.

3. Que esta condición de segregación política y explotación económica, a la cual ha sido sometida la nación colombiana, ha ahondado las brechas sociales y económicas, permitiendo el saqueo indiscriminado de nuestros medios de vida y territorios, y utilizando la violencia política como mecanismo de retaliación y forma de opresión a las clases populares. Esto, ha generado una hecatombe social, política, económica, ambiental y cultural que hoy amenaza la existencia de la vida.

En consecuencia declaramos que:

1- La paz debe alcanzarse mediante un proceso amplio de participación de los diferentes sectores sociales, populares, institucionales y de los sectores empresariales, que permita superar las causas estructurales del conflicto social, político, económico, ambiental y armado.
2- La paz debe el resultado de un proceso de participación y construcción social que debe partir de las necesidades más sentidas de las mayorías que conforman la nación Colombia, que hemos sido históricamente segregadas de las diferentes esferas de la sociedad.
3- Para hacer viable una paz con justicia social es necesario superar las condiciones de dependencia y subordinación de nuestra nación a los intereses extranjeros, recuperando la soberanía nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo.
4- La Mesa Social para La paz debe ser desarrollada desde la autonomía de los sectores sociales, y debe permitir articular y complementar los procesos de diálogo entre el Estado y las insurgencias.
5- La paz debe construirse sobre la base de garantías a la integridad y la vida de los líderes sociales y de las organizaciones sociales y populares. Por ende, no es aceptable que se hable de paz mientras se sigue asesinado al pueblo colombiano.
6- Los mecanismos de participación construidos por el movimiento social deben ser reconocidos como vinculantes por parte del Estado colombiano y los organismos internacionales.
7- La paz deber ser una bandera que unifique la lucha y los procesos de organización del conjunto del movimiento social y popular de Colombia, de diferentes sectores sociales y políticos que asuman la tarea de construir los cambios sustanciales y esenciales en nuestro país, como base de una paz con justicia social.

Participar es Paz!
Sin Soberanía ni justicia social no habrá paz!
Por una Colombia Libre y soberana
¡Unidad y Lucha!

Me Gusta

Facebook By Weblizar Powered By Weblizar