Saravena-Arauca, 8 de Marzo de 2016.
A todas las mujeres luchadoras por la vida y la dignidad; a todas quienes desde sus diferentes posiciones le apuestan a la emancipación de nuestros cuerpos y nuestras mentes; a ustedes, que pese a las cadenas que nos atan social, cultural y económicamente, se levantan día a día para emprender el camino hacia la libertad, la soberanía, la paz con justicia social y la liberación de nuestros pueblos. A todas las mujeres del Centro Oriente de Colombia, Latinoamérica y el mundo, y de manera especial a las integrantes de nuestra asociación AMAR, vaya este saludo de gratitud y exaltación a su valiosa labor social.
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, declarado para conmemorar la vida y obra de las mujeres, que han sido asesinadas por el régimen capitalista imperante en diferentes partes del mundo, como represalia por su participación firme y decidida en las gestas y luchas que en ejercicio y defensa de sus derechos fundamentales han adelantado hacia su emancipación y la de su pueblo.
Se tomó como punto de partida, el ejemplo que las trabajadoras textiles dieron en Nueva York con las distintas acciones de movilización y protesta desde el año 1908 por condiciones laborales y de vida digna, contra las extensas jornadas de trabajo, sin protección social, salarios miserables y tratos despectivos, y que intentaron acallar con el asesinato de más de 146 mujeres a través de un incendio provocado en una de las fábricas de esa ciudad en el año 1911.
Sin embargo, un siglo después, en Colombia, la vida cotidiana de las mujeres, niñas y adolescentes de la clase popular transcurre en escenarios de violación sistemática de derechos fundamentales como consecuencia de las inequidades y desigualdades trazadas por el régimen imperante, que favorece la acumulación de capital en pocas manos a ultranza del bienestar de las mayorías.
Territorios despojados a sangre y fuego para garantizar la actividad extractivista de empresas transnacionales, que ha dejado más de 6 millones de personas desplazadas por lo menos el 60% mujeres; de las víctimas del conflicto armado 3’657.438 son mujeres: 438.906 fueron asesinadas, 72.910 fueron desaparecidas y 9.892 fueron violadas[1]; derechos fundamentales convertidos en mercancía, que afecta principalmente a las mujeres, es así, como cada año en nuestro país mueren al menos 500 mujeres gestantes, muertes asociadas a las limitaciones en la calidad y oportunidad de los servicios de salud, el 78,9% de esas muertes por tratamientos médicos inadecuados e inoportunos[2]; y los derechos laborales vulnerados en porcentajes mayores a los de la población masculina, la tasa de desempleo de las mujeres es del 11.0%; el 51% de las mujeres ocupadas están en trabajos informales; tener personas a cargo reduce la oferta laboral femenina en 17.5%; las mujeres ganan en promedio 21% menos que los hombres del mismo nivel educativo y éstas trabajan 10.8 horas más a la semana que los hombres[3].
Pese a este escenario, la conmemoración del 8 de marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ha perdido su esencia de reivindicación de la movilización social por la libertad y la vida digna de las mujeres y hombres proletarios, para convertirla en una fecha para la venta y el consumo de los productos que el mismo sistema, que nos ha oprimido y explotado históricamente, quiere que compremos.
Hoy más que siempre, como Asociación Amanecer de Mujeres por Arauca AMAR, continuamos acuñando nuestra consigna nacional “Por el derecho a existir, pensar y decidir”, reivindicando los derechos de las mujeres luchadoras a una vida digna; reafirmamos nuestro compromiso de defensa de nuestro territorio; le apostamos y trabajamos a diario por la construcción de la paz, una paz que lleve intrínseco la garantía de derechos fundamentales a la vida, la liberta, la libre expresión, el derecho a la movilización social, a la soberanía alimentaria y la autodeterminación en nuestros territorios; una paz sin injerencias extranjeras, sin militarización de nuestras mentes, cuerpos y territorios, una paz con la superación de las causas estructurales que generaron y mantienen el conflicto social, político y armado, una paz que contemple las transformaciones sociales que nuestro país necesita.
Reafirmamos nuestro compromiso con la movilización social como herramienta de exigibilidad de derechos, y llamamos a todas nuestras integrantes para que estemos atentas al llamado del movimiento social para que conscientes de nuestros postulados históricos de defensa de la vida, los derechos humanos y la permanencia en el territorio en condiciones de dignidad participemos de manera activa y consecuente.
“Nos incumbe a nosotros defender, no sólo el socialismo, no sólo la revolución, sino también la paz mundial… La paz es la revolución mundial del proletariado. Hay una sola manera de imponer y salvaguardar la paz: ¡la victoria del proletariado socialista!”
― Rosa Luxemburgo –
ASOCIACIÓN AMANECER DE MUJERES POR ARAUCA –AMAR-
CONFLUENCIA NACIONAL DE MUJERES PARA LA ACCIÓN PÚBLICA
“POR EL DERECHO A EXISTIR, PENSAR Y DECIDIR”
[1] http://www.eltiempo.com/opinion/editorial/cada-dia-son-asesinadas-dos-mujeres-en-colombia-editorial-el-tiempo-26-de-noviembre-de-2015/16440919
[2] http://www.unfpa.org.co/?p=3082
[3] http://www.mintrabajo.gov.co/equidad/enfoque-de-genero



